"No es lo que buscaba pero igual me lo llevo" será un refrán que desde ahora intermitirá en rojo dentro de mi mente recordándome lo impulsivo, mediocre, conformista y cobarde que he podido llegar a ser al encontrar bastante menos de lo que esperaba en una mujer y decidír estar con ella; Decidiendo vestirme tres tallas menos a la mía e incomodarme con lo apretado y asfixiante de una prenda enteriza que, sobre la pasarela no sólo me hizo hacer el ridículo al pretender que lo chiquito fuera grande, sino por las múltiples caídas que me procuré, producto de las maromas accidentadas que jamás ensancharon ni en milímetros lo estrecho de un jean mohoso, caqui color mierda y del olor del color.
Más sin embargo, me retraeré como cuando allá sientes frío, por lo impotente de no tener la talla estándar que muchos sí, y asumir el desgaste de vestirme ancho o encogido, o siendo Diesel tener que ser Americanino, o igual de peor, siendo Diesel tener que ser el diseño de otra marca más exclusiva pero más aburrida, para que al final de esta parsimonia, haya quedado disfrazado de aspecto gansteril, o por defecto termine siendo un arreglo aguardientósamente ordinario; y así, tener que decir como ya lo he aprendido bien, que: “No es lo que buscaba pero igual me lo llevo, porque me vale mil veces webo”
Sólo así, lo que no es de tu talla, por si sólo busca ser la tuya, mientras que bebes birra o fumas porro a lo Bob Marley (aunque me caiga al higado este tipejo), o mientras simplemente jartas café a mi estilo, eso sí, mientras te amas a ti mismo al estilo Wilde, y mientras viajas lejos sobre el poder del océano al estilo Borges; por cierto, mientras ves que, cada asno, con tu tamaño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario